La gripe.-

La gripe no atiende a razones
La gripe no atiende a razones

Me apretaba de nuevo la garganta.

Sí, una tos con vida propia,

se movía en mi interior como una gota

de aceite recién hervido.

.

Me mentía hasta la fiebre, eso sin duda…

engañaba a todo el mundo, yo incluido,

pues tanta tos y tan, tan repentina…

no podía ser sino una gripe. Qué oportuna.

.

Me movía entre los sueños sudorosos.

Me acercaba hasta las puertas del infierno. No pensaba.

Y tan sólo una pastilla color rosa

me sacó de aquel abismo sin fortuna

…y lo que es sentir, ¿sentir? no siento nada.

.

Ahora no respiro y sufro cuando toso

suponiendo para mi todo un respiro

y aunque sé que dura y tarda una semana

eso, mis delirios, que yo sepa, no lo usan

y es que a ellos no les sirven para nada.

-

Son tan, tan distraidos.

Publicado en  on 14 Enero 2009 at 3:38 AM Comentarios (4)
Tags: , , , , ,