La verdad de la mentira.-

La verdad siempre es excesiva. Y es por eso que siempre sobra.

Le sobra al que acierta por estar en lo cierto.

Le sobra al que miente porque no la necesita.

Le sobra al que la escucha porque le supera.

La verdad es como la mentira. Por eso siempre hace falta.

¿Hace falta mentir para ocultar la verdad?

Por ejemplo…

Los artistas mienten para que la verdad salga a la luz.

Mienten los poderosos para que la verdad no se sepa.

Verdad y mentira.

¿Cuál es preferible?

¿Acaso existiría una sin la otra?

Pienso que no. Pienso que hay que saber de las dos para poder distinguirlas.

Si te quedas con la verdad…puede que te equivoques.

Y si te mienten o te mientes, y te lo crees…ya es verdad.

Por tanto, valoramos la verdad por encima de la mentira, aunque en la práctica no siempre sea así. No queremos las mentiras, pero nos sirven para contrastar verdades.

Es como lo bonito y lo feo ¿existiría una cosa sin la otra? ¿O dejaríamos de perder el tiempo pensando en ello?

Sólo importan estas cosas a quienes les den importancia, a los que mienten deliberadamente o dicen la verdad en crudo, de forma altiva.

La verdad siempre es excesiva. Y por eso hace falta, para abrumarnos con certezas irrefutables. Gran mentira que resulta sencilla de creer, o sea: verdad.

Yo creo en la sinceridad confiada. En poner tu vida al amparo de quien te quiere y entregarte por completo. En que tu vida dependa un poco de los demás. En los que confías. Entregando verdades para que hagan con ellas lo que quieran. Así descubres muchas mentiras.

Qué importa si te mienten. ¿Son verdades menos ciertas? ¿Son mentiras de verdad?

¿Acaso una verdad a medias, no es otra mentira más? ¿Encima premeditada?

Prefiero una mentira de frente, a una verdad excesiva…porque ya sabré improvisar acerca de la que más me conviene.

La mentira duele cuando la descubres, pasado un rato.

La verdad duele a la primera, en el mismo momento.

Y lo cierto es que esto empieza a convertirse en una verdad aburrida, además de resultar falsa y mentirosa… por mi certeza. Que es mi verdad.

La elección es lo difícil. Yo elijo la verdad, dura, implacable, contrastable.

Pero suave cuando se dice con cariño y sin mentiras que la corrompan.

¡Vaya! Otra verdad.

Publicado en  on 27 Agosto 2008 at 12:10 AM Dejar un comentario
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